El layout se construye a partir de una composición modular que define áreas para contenido visual y zonas destinadas a textos. Esta estructura permite distribuir los elementos gráficos dentro de módulos definidos, generando composiciones equilibradas y adaptables. Se pueden utilizar entre 2 y 4 divisiones mediante una retícula geométrica o configurando módulos de distintas proporciones según las características de cada pieza. Estos pueden contener imágenes, textos, patterns o detalles fotográficos de construcciones, según las necesidades de cada pieza gráfica.